La Biblia: el libro más leído de la historia
La Biblia no es un solo libro, sino una biblioteca de sesenta y seis libros escritos a lo largo de unos mil quinientos años por más de cuarenta autores distintos: reyes, pastores, pescadores, profetas, un médico, un cobrador de impuestos y un antiguo perseguidor de la Iglesia. Fue escrita en tres idiomas —hebreo, arameo y griego— y en tres continentes. Y sin embargo, cuenta una sola historia coherente: el plan de Dios para rescatar a la humanidad por medio de Jesucristo. Es el libro más traducido, más impreso y más leído de la historia. Hoy la Biblia completa está disponible en más de 800 idiomas, y partes de ella en más de 3,700.
La palabra «Biblia» viene del griego ta biblía, que significa «los libros». Los cristianos la llaman también «las Sagradas Escrituras» o «la Palabra de Dios», porque creen que, aunque fue escrita por seres humanos con su propio estilo y personalidad, fue inspirada por Dios.
«Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia, Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruído para toda buena obra.»
2 Timoteo 3:16-17
¿Cómo se formó la Biblia?
El Antiguo Testamento reúne los libros sagrados del pueblo de Israel. Los judíos los organizan en tres partes: la Torá (la Ley), los Neviím (los Profetas) y los Ketuvim (los Escritos). Jesús se refirió a esta división cuando habló de «la ley de Moisés, y los profetas, y los salmos» (Lucas 24:44). Varios siglos antes de Cristo, estos libros fueron traducidos al griego en Alejandría; esa traducción, llamada Septuaginta, fue muy usada por los primeros cristianos.
El Nuevo Testamento se escribió en griego durante la segunda mitad del siglo I. Las primeras cartas de Pablo, como 1 Tesalonicenses, son de alrededor del año 50 d. C. Los cuatro Evangelios, los Hechos, las cartas y el Apocalipsis circularon entre las iglesias, que los leían en sus reuniones. Con el tiempo, la Iglesia reconoció qué libros eran apostólicos y fieles a la fe recibida. Hacia finales del siglo IV, los veintisiete libros del Nuevo Testamento eran reconocidos ampliamente.
Las Biblias católicas y ortodoxas incluyen además algunos libros llamados deuterocanónicos, como Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc y 1 y 2 Macabeos. Las Biblias protestantes suelen omitirlos o colocarlos aparte como «apócrifos». Todas las tradiciones cristianas comparten los 66 libros restantes.
¿Podemos confiar en el texto de la Biblia?
Ninguna obra de la antigüedad cuenta con tantos manuscritos como el Nuevo Testamento: se conservan más de cinco mil ochocientos manuscritos griegos, además de miles de traducciones antiguas al latín, siríaco, copto y otras lenguas. Algunos fragmentos, como el papiro P52 con unos versículos del Evangelio de Juan, datan de la primera mitad del siglo II. Para comparar, de muchas obras clásicas griegas y latinas solo sobreviven unas pocas copias hechas siglos después.
En cuanto al Antiguo Testamento, el hallazgo de los manuscritos del mar Muerto en Qumrán, a partir de 1947, fue extraordinario. Entre ellos apareció el gran rollo de Isaías, copiado alrededor del siglo II a. C., más de mil años más antiguo que los manuscritos hebreos conocidos hasta entonces. Al compararlos, los estudiosos comprobaron la notable fidelidad con que el texto había sido transmitido durante siglos.
Los grandes temas de la Biblia
La creación: Dios es el origen de todo lo que existe, y creó al ser humano a su imagen. La caída: el pecado rompió la relación entre la humanidad y Dios y trajo sufrimiento y muerte. La promesa: desde Génesis 3:15, Dios anuncia un Salvador. El pacto: Dios hace alianzas con Noé, Abraham, Moisés y David, y promete un nuevo pacto. La redención: en Jesucristo, Dios cumple sus promesas, perdona el pecado y reconcilia al mundo consigo. La restauración: la Biblia termina con cielos nuevos y tierra nueva, donde Dios enjugará toda lágrima.
Puedes recorrer esta gran historia paso a paso en nuestra serie De la Creación a Jesús, con 34 episodios desde Génesis hasta los Evangelios, y en la cronología y genealogía de Adán a Jesús.
¿Quién es Dios según la Biblia?
La Biblia no presenta a Dios mediante un tratado filosófico, sino a través de sus obras y sus palabras. Él es el Creador todopoderoso, eterno, que no depende de nada ni de nadie. Es santo, es decir, completamente puro y distinto de todo lo creado. Es justo, y no deja el mal sin castigo. Es fiel, y cumple sus promesas. Y sobre todo, es amor.
«El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no que nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó a nosotros, y ha enviado a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.»
1 Juan 4:8-10
La fe cristiana confiesa que el único Dios existe eternamente como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta verdad, llamada la Trinidad, se revela especialmente en el bautismo de Jesús y en el mandato de bautizar «en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo». Puedes profundizar en nuestro artículo sobre la Trinidad y en ¿Por qué creer en Dios?.
Los nombres de Dios
En la Biblia, Dios se revela con diversos nombres que expresan su carácter. Elohim es el Dios poderoso y creador. YHWH, el nombre sagrado revelado a Moisés, se relaciona con «Yo soy el que soy» y se traduce como Jehová, Yahvé o el Señor. El Shaddai significa «el Dios Todopoderoso». Adonai significa «Señor». Otros títulos surgieron de experiencias concretas: Jehová-jireh, «Jehová proveerá», en el monte Moriah; Jehová-rafa, «Jehová tu sanador»; Jehová-shalom, «Jehová es paz», en tiempos de Gedeón; y Jehová-rohi, «Jehová es mi pastor», en el Salmo 23. En el Nuevo Testamento, Jesús nos enseña a llamar a Dios Abba, «Padre».
Cómo leer la Biblia con provecho
Empieza por los Evangelios. Conocer a Jesús es la clave para entender toda la Escritura. El Evangelio de Juan o el de Marcos son buenos puntos de partida. Lee con regularidad. Es mejor leer un capítulo cada día que muchos capítulos una vez al mes. Ora antes de leer. Pide al Espíritu Santo que abra tu entendimiento. Haz preguntas al texto: ¿qué dice?, ¿qué significaba para sus primeros lectores?, ¿qué me enseña sobre Dios?, ¿qué me pide hacer? Ten en cuenta el contexto. Lee los versículos dentro de su capítulo y su libro, y distingue entre historia, poesía, profecía, ley y cartas. Compara traducciones. En Versiones bíblicas encontrarás enlaces a sitios oficiales con muchas traducciones. Lee en comunidad. Un grupo de estudio bíblico te ayudará a comprender mejor y a aplicar lo aprendido.
Un plan sencillo para comenzar
Semana 1: el Evangelio de Marcos, dos capítulos al día. Semana 2: Génesis 1 al 12, y un Salmo cada día. Semana 3: el Evangelio de Juan. Semana 4: Hechos de los Apóstoles 1 al 12 y Proverbios, un capítulo diario. Al terminar el mes, habrás conocido la vida de Jesús, los orígenes, los primeros pasos de la Iglesia y la sabiduría práctica de la Biblia. Luego puedes seguir con Romanos, Éxodo, Isaías y los demás libros.
La Biblia transforma vidas
A lo largo de la historia, la lectura de la Biblia ha cambiado vidas y naciones. Agustín de Hipona se convirtió al leer Romanos 13:13-14. Martín Lutero redescubrió la gracia al estudiar Romanos 1:17. La traducción de la Biblia a las lenguas del pueblo impulsó la alfabetización en muchos países. Y hoy, millones de personas en todo el mundo siguen encontrando en sus páginas consuelo, dirección y, sobre todo, a Jesucristo.
«Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.»
Hebreos 4:12
Preguntas frecuentes sobre la Biblia
¿Cuál es el libro más largo? El libro de los Salmos tiene 150 capítulos; por número de palabras, Jeremías es el más extenso. ¿Y el más corto? La tercera carta de Juan, con apenas 14 versículos en la mayoría de las traducciones. ¿Cuándo se dividió en capítulos y versículos? Los capítulos fueron introducidos en el siglo XIII por Esteban Langton, arzobispo de Canterbury, y los versículos del Nuevo Testamento por el impresor Robert Estienne en 1551. ¿Cuál fue la primera Biblia impresa? La Biblia de Gutenberg, impresa en latín hacia 1455. ¿Cuál es la primera Biblia completa en español? La Biblia del Oso, traducida por Casiodoro de Reina y publicada en Basilea en 1569, revisada después por Cipriano de Valera en 1602; de ellas procede la tradición Reina-Valera.
Oración antes de leer la Palabra
Señor, abre mis ojos para que vea las maravillas de tu ley. Que tu Palabra sea lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino. Háblame por medio de ella, corrígeme, consuélame y guíame. Y sobre todo, muéstrame a Jesucristo, el Verbo que se hizo carne. Amén.