La historia de la salvación, de principio a fin
La Biblia no es una colección de relatos sueltos, sino una gran historia con un hilo conductor: el plan de Dios para rescatar a la humanidad y restaurar la creación. Los cristianos la llaman «historia de la salvación». Comienza en el Edén, atraviesa el pueblo de Israel, culmina en Jesucristo y continúa en la Iglesia hasta la consumación final. Conocer esta historia en su conjunto ayuda a entender cada libro, cada personaje y cada promesa. En esta página la recorremos en grandes etapas y te enlazamos con los 34 episodios de nuestra serie De la Creación a Jesús, donde cada etapa se cuenta con detalle.
1. Los orígenes (Génesis 1–11)
Dios crea los cielos y la tierra, y al ser humano a su imagen. Adán y Eva desobedecen y el pecado entra en el mundo, pero Dios promete que la descendencia de la mujer vencerá a la serpiente. Siguen Caín y Abel, la línea de Set, Enoc que camina con Dios, el diluvio en tiempos de Noé y la torre de Babel, donde los pueblos son dispersados. Episodios: La creación, Adán y Eva, Noé, Babel.
2. Los patriarcas (c. 2000–1700 a. C.)
Dios llama a Abraham desde Ur de los caldeos y le promete una tierra, una descendencia y que en él serán benditas todas las familias de la tierra. La promesa pasa a Isaac y a Jacob, llamado Israel, padre de las doce tribus. José, vendido por sus hermanos, llega a gobernar Egipto y salva a su familia del hambre. Episodios: Abraham, Jacob, José.
3. El éxodo y la ley (c. 1500–1200 a. C.)
Los descendientes de Jacob son esclavizados en Egipto. Dios levanta a Moisés, envía las diez plagas, instituye la Pascua y abre el mar Rojo. En el monte Sinaí hace un pacto con Israel y le da los Diez Mandamientos. Tras cuarenta años en el desierto, Josué conduce al pueblo a la tierra prometida. Episodios: Moisés, Aarón y María, Josué.
4. Los jueces (c. 1200–1050 a. C.)
Israel se establece en Canaán, pero cae una y otra vez en la idolatría. Dios levanta jueces como Débora, Gedeón y Sansón. En medio de esa época oscura brilla la historia de Rut, la moabita fiel, bisabuela de David. Episodios: Débora, Gedeón y Sansón, Rut.
5. El reino unido (c. 1050–931 a. C.)
Samuel, el último juez, unge a Saúl como primer rey. Después, Dios escoge a David, el pastor de Belén, a quien promete un reino eterno. Su hijo Salomón construye el primer templo de Jerusalén. Episodios: Samuel, Saúl, David, Salomón.
6. El reino dividido y los profetas (931–586 a. C.)
Tras la muerte de Salomón, el reino se divide en Israel, al norte, y Judá, al sur. Dios envía profetas como Elías, Eliseo, Jonás, Oseas, Amós, Miqueas e Isaías, que denuncian la idolatría y la injusticia y anuncian al Mesías. En el 722 a. C., Asiria destruye Samaria; en el 586 a. C., Babilonia destruye Jerusalén y el templo. Episodios: Elías, Eliseo, Jonás, Isaías, Jeremías.
7. El exilio y el regreso (586–400 a. C.)
En Babilonia, Ezequiel y Daniel mantienen viva la esperanza. En Persia, Ester salva a su pueblo. Ciro permite el regreso en el 538 a. C.; Zorobabel reconstruye el templo, Esdras enseña la ley y Nehemías levanta las murallas. Hageo, Zacarías y Malaquías cierran el Antiguo Testamento anunciando al mensajero que preparará el camino del Señor. Episodios: Ezequiel, Daniel, Ester, Esdras y Nehemías.
8. Entre los testamentos (c. 400 a. C. – 4 a. C.)
Durante unos cuatrocientos años no hubo profetas reconocidos. Alejandro Magno conquistó el Oriente y difundió la cultura griega. Los judíos resistieron la persecución de Antíoco IV en la revuelta de los Macabeos, recordada en la fiesta de Janucá. El Antiguo Testamento se tradujo al griego (la Septuaginta) y surgieron las sinagogas, los fariseos y los saduceos. En el 63 a. C., Roma tomó Jerusalén, y Herodes el Grande reconstruyó y amplió el templo. Todo estaba preparado para «el cumplimiento del tiempo» (Gálatas 4:4).
9. Jesucristo (c. 4 a. C. – 30/33 d. C.)
En Belén nace Jesús, hijo de María, descendiente de David. Juan el Bautista prepara su camino. Jesús predica el reino de Dios, sana a los enfermos, llama a doce discípulos, muere crucificado bajo Poncio Pilato y resucita al tercer día. Antes de ascender al cielo, envía a sus discípulos a todas las naciones. Episodios: Juan el Bautista, María y José, Jesucristo.
«Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito a la ley, Para que redimiese a los que estaban debajo de la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.»
Gálatas 4:4-5
10. La Iglesia primitiva (30–100 d. C.)
En Pentecostés, el Espíritu Santo desciende sobre los discípulos en Jerusalén, y Pedro predica a una multitud: tres mil personas se bautizan. La Iglesia crece a pesar de la persecución. Esteban se convierte en el primer mártir. Saulo de Tarso, perseguidor de los cristianos, se encuentra con Cristo resucitado camino a Damasco y se convierte en el apóstol Pablo, que lleva el Evangelio por Asia Menor, Grecia y hasta Roma. El concilio de Jerusalén, hacia el año 49, reconoce que los gentiles pueden seguir a Cristo sin hacerse judíos. En el año 70, Roma destruye el templo de Jerusalén. Hacia finales del siglo I se escriben los últimos libros del Nuevo Testamento.
Después de la Biblia: la historia de la Iglesia
La historia de la salvación continúa en la Iglesia. En los primeros siglos, los cristianos sufrieron persecuciones bajo varios emperadores romanos, pero la fe se extendió por todo el imperio. En el año 313, el Edicto de Milán otorgó libertad de culto. En el 325, el Concilio de Nicea confesó la plena divinidad de Cristo en el Credo Niceno, que hasta hoy comparten católicos, ortodoxos, anglicanos, luteranos y muchas otras iglesias; en 2025 se celebraron sus 1,700 años. Los monasterios preservaron la Biblia y la cultura en la Edad Media, y los misioneros llevaron el Evangelio a Europa del norte y del este. En 1054 se produjo la separación entre la Iglesia de Oriente y la de Occidente. En el siglo XVI, la Reforma protestante, iniciada por Martín Lutero en 1517, renovó el énfasis en la gracia y en la Biblia en la lengua del pueblo. Los siglos siguientes vieron grandes avivamientos, el movimiento misionero moderno, el surgimiento del movimiento pentecostal a comienzos del siglo XX y el movimiento ecuménico que busca la unidad de los cristianos. Hoy la mayoría de los cristianos vive en América Latina, África y Asia. Puedes leer más en nuestra página de Ecumenismo y en el artículo Avivamiento en las naciones.
¿Por qué importa conocer esta historia?
Muestra la fidelidad de Dios: a lo largo de milenios, cumplió cada promesa. Da sentido a cada parte de la Biblia: cada libro ocupa un lugar en el gran relato. Apunta a Cristo: todos los caminos de la historia bíblica conducen a Él. Nos incluye: los creyentes de hoy somos parte de la misma historia, que aún no ha terminado. Y nos da esperanza: la historia tiene un final glorioso, cuando Cristo vuelva y haga nuevas todas las cosas.
«Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos. Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.»
Apocalipsis 21:3-4
Cómo estudiar la historia bíblica
Te sugerimos tres caminos. Primero, lee la serie De la Creación a Jesús en orden, un episodio por semana. Segundo, consulta la cronología y genealogía para ubicar a cada personaje en el tiempo. Tercero, lee los libros históricos de la Biblia con un mapa a mano: los lugares ayudan a comprender los relatos.