AmenSoli Deo Gloria · Toda la gloria a Dios
  1. Inicio
  2. Blog
  3. Oraciones para cada momento de nuestra vida
Oración

Oraciones para cada momento de nuestra vida

La oración es la respiración del alma. No se trata de repetir fórmulas mágicas ni de usar palabras complicadas, sino de hablar con Dios como un hijo habla con su Padre. Sin embargo, hay momentos en que no sabemos qué decir: cuando despertamos cansados, cuando llega una mala noticia, cuando estamos enfermos, cuando perdemos a un ser querido o cuando queremos agradecer y no encontramos las palabras. Por eso hemos preparado esta colección de oraciones para cada momento de la vida. Puedes usarlas tal como están, adaptarlas o dejar que te inspiren a orar con tus propias palabras.

«Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.»

Filipenses 4:6-7

El modelo de Jesús: el Padre Nuestro

Cuando los discípulos le pidieron a Jesús que les enseñara a orar, Él les dio esta oración, que los cristianos de todo el mundo repiten desde hace dos mil años:

«Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.»

Mateo 6:9-13

El Padre Nuestro nos enseña a comenzar adorando a Dios, a buscar su reino y su voluntad, a pedir por nuestras necesidades diarias, a pedir y ofrecer perdón, y a buscar protección contra el mal. Es un modelo para todas nuestras oraciones.

Al despertar

Señor, gracias por este nuevo día. Tus misericordias son nuevas cada mañana. Te entrego mis pensamientos, mis palabras y mis acciones. Guíame en cada decisión, protégeme a mí y a mi familia, y ayúdame a ser luz para quienes encuentre hoy. Que todo lo que haga sea para tu gloria. Amén.

Antes de dormir

Padre, gracias por acompañarme durante este día. Perdona mis faltas, las que conozco y las que no. Pongo en tus manos mis preocupaciones y a las personas que amo. En paz me acostaré, y asimismo dormiré, porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado (Salmo 4:8). Guarda mi sueño y renueva mis fuerzas. Amén.

Antes de comer

Bendice, Señor, estos alimentos y las manos que los prepararon. Da pan a quienes tienen hambre y hambre de ti a quienes tenemos pan. Gracias por tu provisión. Amén.

Antes de trabajar o estudiar

Señor, te ofrezco mi trabajo (mi estudio) de hoy. Dame sabiduría, diligencia y honestidad. Ayúdame a hacer todo de corazón, como para ti y no para los hombres (Colosenses 3:23). Bendice a mis compañeros y jefes (profesores), y que mi manera de trabajar hable de ti. Amén.

Cuando busco empleo

Padre proveedor, tú conoces mi necesidad. Abre puertas de trabajo digno para mí. Dame paciencia en la espera, confianza en tu provisión y fortaleza para no desanimarme. Guíame hacia el lugar donde pueda servir y sostener a mi familia. Amén.

En la enfermedad

Señor Jesús, tú sanaste a los enfermos que se acercaron a ti. Hoy vengo con mi cuerpo débil (o por la salud de…). Toca con tu mano sanadora, guía a los médicos y a quienes me cuidan, alivia el dolor y dame paz. Si la sanidad tarda, sostenme con tu presencia. Me pongo en tus manos. Amén.

En la angustia y la ansiedad

Dios de paz, mi corazón está inquieto. Hay cosas que no puedo controlar y que me roban el sueño. Echo toda mi ansiedad sobre ti, porque tú tienes cuidado de mí. Calma la tormenta dentro de mí como calmaste el mar de Galilea. Dame tu paz, que sobrepasa todo entendimiento. Amén.

En el duelo

Señor, mi corazón está roto por la partida de… Tú lloraste ante la tumba de Lázaro; sé que entiendes mi dolor. Consuélame, sostenme en los días difíciles y ayúdame a recordar con gratitud. Gracias porque Jesús es la resurrección y la vida, y porque un día enjugarás toda lágrima. Amén.

Por la familia

Padre, te presento a mi familia. Bendice nuestro hogar con tu presencia. Sana las heridas, trae perdón donde hay resentimiento, unidad donde hay división y paz donde hay conflicto. Que en esta casa se ame y se sirva a Jesucristo. Amén.

Por los hijos

Señor, gracias por mis hijos; son herencia tuya. Protégelos del mal, guíalos en sus decisiones, dales buenos amigos y un corazón que te busque. Dame sabiduría y paciencia para educarlos con amor. Que te conozcan desde pequeños y te sigan toda la vida. Amén.

Por el matrimonio

Dios de amor, bendice nuestro matrimonio. Ayúdanos a amarnos como Cristo amó a la Iglesia, a perdonarnos con rapidez, a escucharnos con paciencia y a crecer juntos en la fe. Protege nuestra unión de toda amenaza. Amén.

Antes de un viaje

Señor, pongo en tus manos este viaje. Guarda mi salida y mi entrada desde ahora y para siempre (Salmo 121:8). Protege a quienes viajan conmigo y a quienes nos esperan. Llévanos con bien a nuestro destino. Amén.

En la tentación

Señor Jesús, tú fuiste tentado y venciste. En este momento me siento débil. No me dejes caer en tentación y líbrame del mal. Dame la salida que prometiste (1 Corintios 10:13) y la fuerza para tomarla. Lléname de tu Espíritu. Amén.

Pidiendo perdón

Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia. He pecado contra ti. No tengo excusas; solo tu gracia. Lávame, límpiame y crea en mí un corazón limpio. Gracias porque en Jesucristo hay perdón completo. Amén.

Para perdonar a otros

Padre, tú sabes cuánto me han herido. No quiero cargar este resentimiento. Así como tú me perdonaste, ayúdame a perdonar a… Sana mi corazón y bendice a esa persona. Pongo la justicia en tus manos. Amén.

Ante una decisión importante

Señor, necesito tu dirección. No quiero apoyarme en mi propia prudencia. Muéstrame tu voluntad, cierra las puertas que no son de ti y abre las que sí. Dame paz sobre el camino correcto. Amén.

En tiempos de necesidad económica

Dios proveedor, tú alimentas a las aves del cielo y vistes a los lirios del campo. Hoy estoy preocupado por las deudas y la escasez. Provee para lo necesario, dame sabiduría para administrar lo que tengo y generosidad para compartir. Confío en ti. Amén.

Por los enemigos

Señor, tú nos mandaste amar a nuestros enemigos y orar por quienes nos persiguen. Hoy oro por… Bendícelo, transforma su corazón y el mío. Líbrame del odio y dame tu paz. Amén.

Por la nación y por las naciones

Señor de las naciones, te pido por mi país. Da sabiduría a los gobernantes, justicia a los jueces, paz a las regiones golpeadas por la violencia, pan a los que tienen hambre y consuelo a las víctimas. Que tu Evangelio llegue a todos los pueblos de la tierra. Amén.

Por los que sufren persecución

Padre, te pido por los cristianos perseguidos en el mundo. Dales valor, fe y esperanza. Protege a sus familias, fortalece a sus iglesias y toca el corazón de sus perseguidores. Amén.

De gratitud

Señor, hoy solo quiero darte gracias. Por la vida, por el aire que respiro, por mi familia, por la comida, por tu Palabra, por tu perdón y, sobre todo, por Jesucristo. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios (Salmo 103:2). Amén.

Por la Iglesia

Señor Jesús, cabeza de la Iglesia, bendice a tu pueblo en todo el mundo. Da a los pastores sabiduría y humildad, une a los creyentes en amor y llénanos de tu Espíritu para anunciar el Evangelio con valentía. Amén.

En la vejez

Dios fiel, tú prometiste llevarme hasta las canas. Gracias por los años vividos. Cuando mis fuerzas disminuyan, sé tú mi fortaleza. Ayúdame a dejar un legado de fe a mi familia. Amén.

Antes de un examen

Señor, me he preparado lo mejor que he podido. Dame calma, memoria clara y honestidad. Sea cual sea el resultado, confío en ti. Amén.

Consejos para orar mejor

Ora con sinceridad: Dios prefiere un corazón honesto a palabras bonitas. Usa los Salmos: son oraciones inspiradas para cada emoción; encuéntralos en nuestra sección de Salmos. Busca un lugar y un momento: Jesús buscaba lugares apartados para orar. Escucha también: la oración es diálogo; guarda silencio y lee la Palabra. Ora con otros: «donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy» (Mateo 18:20). Persevera: Jesús enseñó a orar siempre y no desmayar (Lucas 18:1). Lee también nuestro artículo Consejos para la oración.

Y si necesitas que alguien ore contigo, puedes enviarnos tu petición en Pide tu oración.

Oración final

Señor, enséñame a orar. Que la oración no sea para mí una obligación, sino un encuentro contigo en cada momento de mi vida: en la alegría y en la tristeza, en la salud y en la enfermedad, en la abundancia y en la necesidad. Gracias porque siempre me escuchas. En el nombre de Jesús. Amén.